Página principal: En esta sección presento mis columnas de opinion y entrevistas que han sido publicadas en la prensa dede el año 2008-2011.

Inflación: La Tarea Urgente

[Publicado, 07/07/2008, Diario Estrategia]
El día 10 de abril de 2008 el Banco Central (BC) comunicó su decisión de intervenir el mercado cambiario para fortalecer su posición en dólares. Para cumplir con dicho propósito decidió incrementar sus reservas por medio de la compra de US$8.000 millones. En mi opinión, este fortalecimiento en reservas no fue más que un eufemismo comunicacional, para disimular su verdadera finalidad cual es controlar la fuerte caída del tipo de cambio. Dicho propósito surge de la fuerte presión política y de grupos de interés, que han venido argumentando que con la política del BC de dejar evolucionar libremente el dólar se ponía en riesgo el modelo exportador.
Para poder dimensionar los efectos de esta intervención es prudente observar algunos hechos económicos de estos últimos dos meses: i.- el tipo de cambio incrementó su valor de $440 a cifras superiores a los $500 por dólar, ii.- el IPC acumulado a 12 meses se ubica en un preocupante 9,5% (IPC 2007 fue de un 7,5%), iii.- la tasa de política monetaria se incrementó desde un 6,25% a un 6,75%, iv.- la tasas hipotecarias se han elevado producto del proceso de esterilización del BC, v.- el IMACEC muestra una preocupante desaceleración y, finalmente vi.- el precio del petróleo llega a cifras récord, superando incluso los US$140 dólares el barril.
Entonces, es pertinente preguntarse a la luz de los acontecimientos económicos anteriormente señalados, si existe alguna justificación técnica que permita entender que por acumular US$8.000 millones de dólares el BC haya sacrificado en parte su compromiso de controlar la inflación. Entendámonos, cuando el BC interviene para acumular reservas está consciente que con ese proceso inyecta liquidez a la economía, lo cuál es contraproducente cuando la inflación está absolutamente descontrolada. Para evitar este efecto expansivo realiza un proceso de esterilización mediante la venta de bonos en pesos, lo que ha incrementado las tasas de largo plazo, y en especial la de los créditos hipotecarios, generando un efecto contractivo. Pero este proceso no lo ejecuta para reducir la inflación, sino tan sólo para equilibrar el efecto expansivo de su intervención. Por último, la acción del BC también presiona al alza el tipo de cambio, lo que consecuencialmente encarece miles de productos importados que inevitablemente impulsan la inflación (el barril del petróleo hoy nos cuesta en torno $74.000 pesos, de los cuales aproximadamente $12.000 son producto de la mencionada intervención). Ante este escenario es posible preguntarse, ¿el BC sacrifica inflación, o castiga actividad sólo para acumular reservas? Ello resultaría insólito, poco creíble, y la respuesta lógica sería que sólo pudo haber hecho este sacrificio para frenar las presiones políticas y de grupos de interés por el bajo precio del dólar.
En definitiva, al intervenir el BC de la manera señalada, ha incurrido en varios errores de fondo que ya son imposibles de soslayar. Primero, el objetivo del BC es controlar la inflación y no mantener en un “valor prudente” el tipo de cambio. Segundo, al intervenir en pos de apuntalar el dólar, el BC está afectando artificialmente la asignación de recursos de la economía, transfiriendo riqueza de un sector económico en desmedro de otro. Tercero, el BC ha dado señales erradas, buscando objetivos contrapuestos lo que ha generado una fuerte pérdida en su de credibilidad. Dado lo anterior es necesario que el BC abandone su política de intervención y reoriente sus políticas hacia el control de la inflación, que es la tarea verdaderamente urgente.

Tasa Largas

[Publicado, 12/06/2008, Diario Estrategia]
En la vida nada es gratis. Esta es una de las primeras lecciones que deben aprender mis alumnos de primer año de economía. Lección que muchos chilenos están aprendiendo después de la inoportuna intervención de Banco Central (BC) en el mercado del dólar. Y en especial aquellos que estaban analizando comprar su primera casa o endeudándose para iniciar su primer proyecto empresarial.
Cuando el BC decide intervenir con la compra programada de US$8.000 millones de dólares en 10 meses, indirectamente está transfiriendo a la economía diariamente $23.550 millones de pesos. Esta intervención aumenta la liquidez en moneda nacional lo que atenta contra el objetivo inflacionario, pues toda mayor liquidez genera un efecto expansivo en la economía. Como es natural, para evitar este efecto indeseado, el BC debe esterilizar o recomprar los pesos que ha ingresado al mercado. El mecanismo utilizado es vender papeles o bonos en pesos en el marcado de capitales, lo que aumenta las tasas de mediano y largo plazo de este tipo de activos y en especial aquellos que financian los créditos hipotecarios.
Con esta ingeniería económica muchos pueden pensar que el efecto de la intervención es inocuo en la economía, pues se logra aumentar el valor del dólar sin consecuencia inflacionaria. Pero aquí aprendemos la segunda lección de mis alumnos. En economía no sólo debemos analizar las consecuencias inmediatas de una política en un grupo de interés en particular, sino que debemos analizar también las consecuencias de largo plazo y para todos los sectores. Aquí parece ser que el BC olvidó a miles de chilenos que desean comprar su primera casa o a los miles de chilenos que trabajan en el sector de construcción. Pues las tasas hipotecarias han subido en sólo un par de días más de un punto porcentual producto de la esterilización, lo que ha encarecido el acceso a la vivienda y sin duda castigará al sector inmobiliario innecesariamente.
Finalmente me pregunto: ¿Será legítimo apuntalar artificialmente al sector exportador castigando a otros sectores de la economía?

Lecciones de Economía y Banco Central

[Publicado, 27/05/2008, El Mercurio de Valparaíso]
En la vida nada es gratis. Esta es una de las primeras lecciones que deben aprender mis alumnos de primer año de economía.
Lección que muchos chilenos están aprendiendo después de la inoportuna intervención del Banco Central (BC) en el mercado del dólar. Y en especial aquellos que analizaban comprar su primera casa o financiar a largo plazo la ampliación de su empresa. Cuando el BC decide intervenir con la compra programada de US$8.000 millones de dólares en 10 meses, indirectamente está transfiriendo a la economía $23.550 millones de pesos en licitaciones diarias de US$50 millones de dólares. Como es por todos conocidos, este aumento de liquidez en moneda nacional atenta contra el objetivo inflacionario, pues la mayor liquidez genera un efecto expansivo en la economía. Para evitar este efecto indeseado, el BC debe esterilizar o recomprar los pesos que ha ingresado al mercado por su propia decisión al intervenir. El mecanismo utilizado es vender papeles o bonos en pesos en el marcado de capitales y es lo que ha hecho el BC en estos últimos días. El efecto inmediato ha sido el brusco aumento de las tasas de mediano y largo plazo en este tipo de instrumentos y especialmente en aquellos que financian los créditos hipotecarios. Esto se produce, porque el exceso oferta de bonos en el mercado, hace que su precio disminuya, y como consecuencia directa de esta desvalorización se incremente la tasa de interés implícita de estos instrumentos financieros. Por ejemplo, producto de la esterilización las tasas hipotecarias han subido en pocos días más de un punto porcentual, lo que ha encarecido el acceso a la vivienda y castigará en el futuro al sector inmobiliario. Sólo un dato, si usted se endeuda hoy a 20 años en un crédito hipotecario de 1500 UF terminará pagando $22.000 adicionales en su dividendo. Con esta ingeniería económica muchos pueden pensar que el efecto de la intervención es inocuo, pues se logra aumentar el valor del dólar sin consecuencia inflacionaria.
Pero aquí aprendemos la segunda lección de mis alumnos. En economía no sólo debemos analizar las consecuencias inmediatas de una política en un grupo de interés en particular, sino que debemos analizar también las consecuencias de mediano y largo plazo y para todos los sectores involucrados. Aquí parece ser que el BC olvidó a los miles de chilenos que desean comprar su primera casa y a los miles de chilenos que trabajan en el sector de la construcción.
Finalmente me pregunto ¿Será legítimo apoyar artificialmente al sector exportador con esta masiva compra de dólares castigando a otros sectores de la economía? Según mi opinión, el BC no tiene derecho en poner en juego la esperanza de miles de chilenos en su casa propia, ni poner en juego tampoco el empleo de miles de obreros del sector construcción con tal de aumentar el tipo de cambio innecesariamente.

IPC y rol del Banco Central [2]

[Publicado, 15/05/2008, Diario Estrategia] La inflación acumulada Enero 2007 a Enero 2008 en alimentos llegó a un 18%. Pero no se sorprenda, es peor. El pan tiene una inflación de un 30%. En el arroz, de un 32%. La leche y los porotos de un 43,8% y un 44,6% respectivamente. En el sector energético el panorama es aterrador. En la electricidad, tenemos una inflación de un 37,3%.
Las explicaciones para este hecho han sido variadas. Muchas apuntaban a problemáticas de corto plazo y con un fuerte componente de oferta. Pero lamentablemente éstas no son las únicas explicaciones. Hay condiciones de demanda interna y externa que predicen que este fenómeno será duradero y persistente. Por ejemplo, Chile acumula un excesivo gasto fiscal con una economía que crece débilmente, lo que ha impulsado la demanda interna. Se suma a esto la creciente demanda de alimentos de los poblados países del Asia. Además no debemos descartar el alto impacto que ha tenido sobre el precio de los commodities la debilidad del dólar y a los efectos sobre sus precios por el proceso de especulación en los mercados de futuros.
Sin lugar a dudas el factor más preocupante es que, claramente este año no se cumplirá la meta de inflación del Banco Central, sino que tampoco se cumplirá su objetivo operacional. Esto desafía al ente emisor a mejorar sus pronósticos y procedimientos y analizar mejor los mercados para lograr controlar la inflación. Esto no se logrará si junto a este claro objetivo, legal y ético, decide simultáneamente influir sobre el tipo de cambio.

IPC y rol del Banco Central [1]

[Publicado, 14/05/2008, El Mercurio de Valparaíso]
El Producto Interno Bruto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la tasa de desempleo son variables económicas que tienen fuerte impacto en la vida de las personas. En particular el IPC actúa como un impuesto hacia los más pobres, dado que ellos no tienen capacidad de proteger su poder de compra cuando este índice aumenta. De ahí la importancia de analizar el IPC en estos últimos meses. ¿Qué diría usted si yo le dijera que la inflación acumulada Enero 2007 a Enero 2008 en alimentos llegó a un 18%? Preocupante, no.
Pero no se sorprenda, es peor. Por ejemplo, el pan tiene una inflación acumulada de un 30%. En el arroz, este aumento ha sido de un 32%. En la leche y los porotos, este incremento ha sido de un 43,8% y un 44,6% respectivamente. En el sector energético el panorama es aterrador. En el gas licuado se ha observado un aumento de un 18% en su precio. En tanto en la electricidad, que pesa un 1,6% en la canasta del INE, tenemos una inflación de un 37,3%. Sin duda no existen en los últimos 15 años meses tan negativos en términos de inflación. Esto sitúa al Banco Central en una dura encrucijada.
Las explicaciones para este hecho han sido variadas. Muchas de ellas apuntaban a problemáticas de corto plazo y con un fuerte componente de oferta, tales como que el alza de los alimentos en Chile fuera producto de las heladas y la sequía; de la caída en la producción de alimentos en diferentes países, y a fuertes aumentos en los costos energéticos. Pero lamentablemente éstas no son las únicas explicaciones. Hay condiciones de demanda interna y externa que predicen que este fenómeno inflacionario será más duradero y persistente. Por ejemplo, Chile acumula un excesivo gasto fiscal en una economía que crece débilmente, lo que ha dado un fuerte impulso a la demanda interna. Se suma a lo anterior la creciente demanda de alimentos de los poblados países del Asia. Además no debemos descartar el alto impacto que ha tenido sobre el precio de los commodities la debilidad del dólar en los mercados internacionales y a los efectos sobre sus precios por el proceso de especulación en los mercados de futuros.
Sin lugar a dudas el factor más preocupante es que, claramente este año no se cumplirá la meta de inflación del Banco Central en torno al 3%, sino que además tampoco cumplirá su objetivo operacional, en términos de que la inflación proyectada se ubique en 3% anual en un horizonte de política en torno a dos años. Esto ya no es solo preocupante, si no que derechamente grave, pues está en juego la credibilidad de una institución clave en la economía chilena. Esto desafía al ente emisor a mejorar sus pronósticos y procedimientos y analizar mejor los mercados, tantos internos como externos. Sin duda, este panorama inflacionario debe obligar al Banco Central a realizar todos los esfuerzos necesarios para lograr controlar el IPC. Esto no se logrará si junto a este claro objetivo, legal y ético, el banco central decide simultáneamente influir sobre el tipo de cambio.