Página principal: En esta sección presento mis columnas de opinion y entrevistas que han sido publicadas en la prensa dede el año 2008-2011.

La aparición de esta moneda sólo es un fuerte mito urbano [Entrevista,La estrella de Valparaíso]

[Publicado,29/10/2008,La Estrella de Valparaíso]
Periodista: Francisco Nuñez
Los académicos y economistas regionales califican de "mito urbano" la aparición del Amero y piensan que la posibilidad de que se concrete una idea de este tipo es bastante mínima.
Esta es la posición del economista profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez, Marcos Gómez, quien es claro en señalar que el Amero es sólo una "propuesta y un mito urbano diseminado por internet".

MITO URBANO

¿Qué posibilidad tiene el Amero de pasar a ser un rumor a convertirse en realidad?
No tiene ninguna posibilidad real, es sólo una propuesta de un grupo reducido de economista de Canadá, que no ha tenido ningún impacto real en Estados Unidos y sus autoridades. Tampoco ha tenido interés en las autoridades canadienses y mexicanas. Por último, si existiera algún interés de unificar las monedas, esta se haría con respecto al dólar americano. Pero dudo que Canadá esté dispuesto a sacrificar su política monetarias y de tasa de interés inherente a todo proceso de unificación de monedas, más aún considerando el fuerte poder que tendría Estados Unidos en este acuerdo. Por último, me es imposible pensar que aún en una unión con el dólar, el gobierno y el pueblo americano esté dispuesto a aceptar que en sus políticas monetarias sean consideradas situaciones de la economía mexicana y canadiense. En definitiva no es más que otro mito urbano diseminado por internet, que obviamente parte de algo real, la propuesta de unificar las monedas por un reducido grupo de economistas canadienses.

Si el Amero se convierte en realidad, ¿en que beneficiaría a Canadá, Estados Unidos y México?
A Estados Unidos en nada. Canadá y México los efectos son mixtos. Pierden independencia de su política monetaria, pero México gana cierta estabilidad con esta supuesta nueva moneda.

IGUAL A CERO

A nivel global ¿cómo se comportarían las otras monedas, especialmente el euro y el mundo asiático?
Asumiendo que este mito urbano pueda ser real, lo cual dudo, creo que no tendría mayor efecto puesto que el peso de la supuesta nueva moneda tendría una similar a la del dólar actual, pues el peso de la economía preponderante seguiría siendo la americana. No confundir en el caso del euro, pues ahí se conjugan acuerdos económicos y comerciales de economías con alto peso específico, como Alemania, Francia, Italia en menor medida.

10 claves para capear la crisis [Entrevista, Mercurio de Valpo.]


[Publicado,05/10/2008, Diario El Mercurio de Valpo.]
De Wall Street a los bolsillos chilenos. El impacto de la crisis financiera que detonó en el sector inmobiliario de Estados Unidos y contagió otras áreas de la economía ya está en casa. Cómo manejar los ingresos personales y el presupuesto familiar para sortearla con el menor daño posible es lo que medio mundo se pregunta. Difícil respuesta cunado la incertidumbre impone su ingrata presencia en los más diversos escenarios.
Dos expertos ayudan a dilucidar el panorama. Eduardo Cartagena, ingeniero comercial y magíster en administración de empresas de Finanzas y evaluación de Proyectos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y Marcos Gómez, economista y profesoer de Macroeconomía de la Universidad Adolfo Ibáñez.

¿Seguir o cambiarse de fondo de pensiones?
Marcos Gómez: “El A y el B son los más riesgosos, pero también los más rentables. Al estar más expuestos a la incertidumbre del mercado tienden a bajar fuertemente, peor cuando se produzca la recuperación también la van a captar más rápidamente. Si ya asumió una pérdida importante y la persona se traslada a un fondo más conservador, puede ser que no obtenga el beneficio de la recuperación y combine el peor negocio de los dos fondos”

¿Comprar acciones o no?
Marcos Gómez: “Si tuviera plata al contado no invertiría en acciones porque es muy volátil, salvo que dispusiera de un millón de dólares y no los necesitara en cinco años. ¿A quién le conviene invertir en acciones porque están muy bajas? A quien tiene liquidez en exceso y no necesita el dinero en mucho tiempo”.

¿Es el momento de cambiar de cambiar de trabajo?
Marcos Gómez: “Negociar un nuevo trabajos en esas condiciones es súper complejo. Si se tiene un trabajo estable, mejor no pensar en cambiarlo en este momento de tanta incertidumbre. Lo mejor es cuidar el empleo, salir con más ánimo a trabajar.”

¿El peor escenario para endeudarse?
Marcos Gómez: “Es el momento más caro para pedir plata prestada. Y no sólo eso: si por problemas de liquidez sube la tasa bancaria, también lo hacen las tasas del plástico, lo que afecta a las operaciones cotidianas. Cuando uno compra en le supermercado con plástico a estas tasas, termina pagando más por lo que compra”.

¿Cómo manejarse con el gasto?
Marcos Gómez: “La crisis nos afecta en los fondos de pensiones que están asociados a la bolsa, en los créditos de corto plazo en los plásticos. La gente debe asumir que en las compras del mes hay que tratar de evitar lo más posible el uso del plástico. Hay que ser muy racional en eso porque todo lo que se compra con plástico está saliendo mucho más caro”.

¿En qué invertir si se tiene dinero?
Marcos Gómez: “Como esta crisis ha generado falta de liquidez a la banca y a las instituciones financieras chilenas, éstas tienes que subir los tipos de interés para captar el dinero de aquella gente que lo tiene. Si uno tiene por ejemplo un millón de pesos, lo mejor es un depósito a plazo porque las tasas han subido. No va a dar gran ganancia, pero tiene la ventaja de que el resultado final es predecible y mucho más seguro”.

¿Es bueno tratar de protegerse en dólares?
Marcos Gómez: “Hay dos efectos que se cruzan. En tiempos de incertidumbre, en países como el nuestro la gente tiende a protegerse en dólares; entonces vemos que la gente compra y la divisa sube porque además ha habido escasez. Pero la economía estadounidense está cada día más débil y si el gobierno le inyecta 700 mil millones de dólares puede tener un efecto sobre el precio del dólar a la baja en Chile”.

¿Conviene contratar seguros?
Marcos Gómez: “Si hay poca liquidez, las compañías deberían premiar por entrar a los seguros. Entonces todos los seguros con ahorro deberían mejorar la tasa para que la gente los contratara”.

¿Y las compras de bienes durables?
Marcos Gómez: “Yo esperaría un poco porque las ventas de departamentos han caído en alrededor de un 15% y es esperable que los precios caigan. A quien esté interesado en comprar un departamento yo le aconsejaría que compre el diario, vaya a ver las opciones y le haga un seguimiento a los precios. Si va a comprar un bien durable, yo esperaría porque podría haber precios mejores”.

¿Conviene vender una casa ahora?
Marcos Gómez: “Es complejo, ya que si se espera que los precios vayan cayendo y las tasas de interés se muevan al alza, vender ahora sería mejor porque mañana uno podría obtener menos. El problema es que el bien no se venda, haya que bajar el precio y uno se precipite en esta espiral.

Transantiago, llamados y escogidos

[Publicado,11/09/2008, Diario Estrategia]
Fue una mala idea. Tal como ha sido oficialmente reconocido, desde su diseño hasta su implementación. Ha afectado a miles de chilenos en su calidad de vida. Se han gastado millones de dólares sin resultados. Ha sido, sin duda, la peor política pública desde el regreso a la democracia. Los responsables políticos están claros, tienen nombre, y es probable que sean castigados en las urnas y por la historia. Con su negligencia han marcado negativa e irreversiblemente este periodo presidencial, asfixiando esta administración desde el primer minuto.
Pero junto con lo anterior se ha mostrado la peor cara de la política, aquella que desde afuera, avergüenza. Diputados negociando votos por subsidios especiales; otros, negando la sal y el agua en busca de una victoria pírrica; otros aprovechan esta “calamidad pública” y aplican hasta el extremo la teoría del desalojo, viendo aquí la gran oportunidad de llegar al esquivo sillón de La Moneda. Para qué hablar de ciertos diputados y senadores oficialistas, muchos de los cuales ya han abandonado el barco. De todos ellos, no se ha escuchado ninguna solución cuerda. Un ex presidente ha planteado la estatización del sistema. Otro, el regreso a las micros amarillas. En tanto el ejecutivo, acumula error tras error, buscando recursos de manera desesperada, aún pasando por alto la Constitución.
Todo esto me recuerda viejos tiempos, que se conocen en los libros, donde la política era el arte de destruir al oponente. A esta altura es útil preguntarse ¿Dónde quedó el respeto por la dignidad de nuestros ciudadanos? ¿No es acaso el ejercicio político un medio para lograr el bien común? No hay que ser ingenuo, la política es dura pero a veces es necesario abandonar trincheras, olvidar rencores, dialogar, y encontrar soluciones. Quizás, más que nunca hoy se necesite reflotar la política de los acuerdos, buscando el bienestar de nuestro pueblo. Para esa tarea muchos son los llamados y todos ellos escogidos.

Tiempos de Incertidumbre

[Publicado, 25/08/08, Diario Estrategia]
La economía chilena exhibe malos indicadores. El IPC variación 12 meses a julio fue de un 9,5%, el peor en los últimos 13 años. El Producto Interno Bruto (PIB) no superará el 4%, muy lejos del 7% de la década de los 90. ¿Cómo se debe enfrentar esta compleja coyuntura? No es sencillo, pues en general los instrumentos tanto monetarios como fiscales pueden entrar en conflicto. Por ejemplo, un aumento de la tasa de política monetaria del Banco Central (BC) puede ayudar a controlar la inflación, pero tiene como efecto colateral desacelerar la actividad (PIB). O una agresiva reducción de gasto fiscal puede colaborar con la reducción de inflación, pero tiene también un efecto contractivo. Una rebaja de impuestos, al IVA o al de los combustibles, puede colaborar en disminuir la inflación y rebajar la carga tributaria de las personas, pero puede afectar la posición financiera del fisco de mediano plazo y eso es contraproducente cuando se piensa en subsidiar costosos programas sociales.
¿Qué hacer? Primero, inyectar confianza al sector empresarial y esto se hace principalmente a través de una conducción económica que demuestre objetivos claros, tanto de corto y mediano plazo, y que tenga obviamente la capacidad de cumplir dichos objetivos. Segundo, que la referida conducción no se vea afectada por la presión política de ciertos grupos de interés, tal como ocurrió en el caso de los exportadores y la intervención sobre el dólar del Banco Central, o como en el caso de los trabajadores de Codelco y el gobierno. Tercero, evitando descoordinaciones entre el BC y el Ministerio de Hacienda (MH). En definitiva, necesitamos una conducción política económica sólida, con liderazgo y blindada a presiones.
En este sentido, tanto el BC como el MH no están haciendo un buen trabajo. El primero ejecutando una intervención bancaria errada (y aún errática) y perdiendo el control sobre la inflación. El segundo, abriendo la billetera fácilmente para entregar cientos de subsidios, que sólo sirven a la población en el corto plazo y lo que le desvía de enfrentar los problemas seriamente. Chile merece más de ambos actores.

Inflación: La Tarea Urgente

[Publicado, 07/07/2008, Diario Estrategia]
El día 10 de abril de 2008 el Banco Central (BC) comunicó su decisión de intervenir el mercado cambiario para fortalecer su posición en dólares. Para cumplir con dicho propósito decidió incrementar sus reservas por medio de la compra de US$8.000 millones. En mi opinión, este fortalecimiento en reservas no fue más que un eufemismo comunicacional, para disimular su verdadera finalidad cual es controlar la fuerte caída del tipo de cambio. Dicho propósito surge de la fuerte presión política y de grupos de interés, que han venido argumentando que con la política del BC de dejar evolucionar libremente el dólar se ponía en riesgo el modelo exportador.
Para poder dimensionar los efectos de esta intervención es prudente observar algunos hechos económicos de estos últimos dos meses: i.- el tipo de cambio incrementó su valor de $440 a cifras superiores a los $500 por dólar, ii.- el IPC acumulado a 12 meses se ubica en un preocupante 9,5% (IPC 2007 fue de un 7,5%), iii.- la tasa de política monetaria se incrementó desde un 6,25% a un 6,75%, iv.- la tasas hipotecarias se han elevado producto del proceso de esterilización del BC, v.- el IMACEC muestra una preocupante desaceleración y, finalmente vi.- el precio del petróleo llega a cifras récord, superando incluso los US$140 dólares el barril.
Entonces, es pertinente preguntarse a la luz de los acontecimientos económicos anteriormente señalados, si existe alguna justificación técnica que permita entender que por acumular US$8.000 millones de dólares el BC haya sacrificado en parte su compromiso de controlar la inflación. Entendámonos, cuando el BC interviene para acumular reservas está consciente que con ese proceso inyecta liquidez a la economía, lo cuál es contraproducente cuando la inflación está absolutamente descontrolada. Para evitar este efecto expansivo realiza un proceso de esterilización mediante la venta de bonos en pesos, lo que ha incrementado las tasas de largo plazo, y en especial la de los créditos hipotecarios, generando un efecto contractivo. Pero este proceso no lo ejecuta para reducir la inflación, sino tan sólo para equilibrar el efecto expansivo de su intervención. Por último, la acción del BC también presiona al alza el tipo de cambio, lo que consecuencialmente encarece miles de productos importados que inevitablemente impulsan la inflación (el barril del petróleo hoy nos cuesta en torno $74.000 pesos, de los cuales aproximadamente $12.000 son producto de la mencionada intervención). Ante este escenario es posible preguntarse, ¿el BC sacrifica inflación, o castiga actividad sólo para acumular reservas? Ello resultaría insólito, poco creíble, y la respuesta lógica sería que sólo pudo haber hecho este sacrificio para frenar las presiones políticas y de grupos de interés por el bajo precio del dólar.
En definitiva, al intervenir el BC de la manera señalada, ha incurrido en varios errores de fondo que ya son imposibles de soslayar. Primero, el objetivo del BC es controlar la inflación y no mantener en un “valor prudente” el tipo de cambio. Segundo, al intervenir en pos de apuntalar el dólar, el BC está afectando artificialmente la asignación de recursos de la economía, transfiriendo riqueza de un sector económico en desmedro de otro. Tercero, el BC ha dado señales erradas, buscando objetivos contrapuestos lo que ha generado una fuerte pérdida en su de credibilidad. Dado lo anterior es necesario que el BC abandone su política de intervención y reoriente sus políticas hacia el control de la inflación, que es la tarea verdaderamente urgente.

Tasa Largas

[Publicado, 12/06/2008, Diario Estrategia]
En la vida nada es gratis. Esta es una de las primeras lecciones que deben aprender mis alumnos de primer año de economía. Lección que muchos chilenos están aprendiendo después de la inoportuna intervención de Banco Central (BC) en el mercado del dólar. Y en especial aquellos que estaban analizando comprar su primera casa o endeudándose para iniciar su primer proyecto empresarial.
Cuando el BC decide intervenir con la compra programada de US$8.000 millones de dólares en 10 meses, indirectamente está transfiriendo a la economía diariamente $23.550 millones de pesos. Esta intervención aumenta la liquidez en moneda nacional lo que atenta contra el objetivo inflacionario, pues toda mayor liquidez genera un efecto expansivo en la economía. Como es natural, para evitar este efecto indeseado, el BC debe esterilizar o recomprar los pesos que ha ingresado al mercado. El mecanismo utilizado es vender papeles o bonos en pesos en el marcado de capitales, lo que aumenta las tasas de mediano y largo plazo de este tipo de activos y en especial aquellos que financian los créditos hipotecarios.
Con esta ingeniería económica muchos pueden pensar que el efecto de la intervención es inocuo en la economía, pues se logra aumentar el valor del dólar sin consecuencia inflacionaria. Pero aquí aprendemos la segunda lección de mis alumnos. En economía no sólo debemos analizar las consecuencias inmediatas de una política en un grupo de interés en particular, sino que debemos analizar también las consecuencias de largo plazo y para todos los sectores. Aquí parece ser que el BC olvidó a miles de chilenos que desean comprar su primera casa o a los miles de chilenos que trabajan en el sector de construcción. Pues las tasas hipotecarias han subido en sólo un par de días más de un punto porcentual producto de la esterilización, lo que ha encarecido el acceso a la vivienda y sin duda castigará al sector inmobiliario innecesariamente.
Finalmente me pregunto: ¿Será legítimo apuntalar artificialmente al sector exportador castigando a otros sectores de la economía?

Lecciones de Economía y Banco Central

[Publicado, 27/05/2008, El Mercurio de Valparaíso]
En la vida nada es gratis. Esta es una de las primeras lecciones que deben aprender mis alumnos de primer año de economía.
Lección que muchos chilenos están aprendiendo después de la inoportuna intervención del Banco Central (BC) en el mercado del dólar. Y en especial aquellos que analizaban comprar su primera casa o financiar a largo plazo la ampliación de su empresa. Cuando el BC decide intervenir con la compra programada de US$8.000 millones de dólares en 10 meses, indirectamente está transfiriendo a la economía $23.550 millones de pesos en licitaciones diarias de US$50 millones de dólares. Como es por todos conocidos, este aumento de liquidez en moneda nacional atenta contra el objetivo inflacionario, pues la mayor liquidez genera un efecto expansivo en la economía. Para evitar este efecto indeseado, el BC debe esterilizar o recomprar los pesos que ha ingresado al mercado por su propia decisión al intervenir. El mecanismo utilizado es vender papeles o bonos en pesos en el marcado de capitales y es lo que ha hecho el BC en estos últimos días. El efecto inmediato ha sido el brusco aumento de las tasas de mediano y largo plazo en este tipo de instrumentos y especialmente en aquellos que financian los créditos hipotecarios. Esto se produce, porque el exceso oferta de bonos en el mercado, hace que su precio disminuya, y como consecuencia directa de esta desvalorización se incremente la tasa de interés implícita de estos instrumentos financieros. Por ejemplo, producto de la esterilización las tasas hipotecarias han subido en pocos días más de un punto porcentual, lo que ha encarecido el acceso a la vivienda y castigará en el futuro al sector inmobiliario. Sólo un dato, si usted se endeuda hoy a 20 años en un crédito hipotecario de 1500 UF terminará pagando $22.000 adicionales en su dividendo. Con esta ingeniería económica muchos pueden pensar que el efecto de la intervención es inocuo, pues se logra aumentar el valor del dólar sin consecuencia inflacionaria.
Pero aquí aprendemos la segunda lección de mis alumnos. En economía no sólo debemos analizar las consecuencias inmediatas de una política en un grupo de interés en particular, sino que debemos analizar también las consecuencias de mediano y largo plazo y para todos los sectores involucrados. Aquí parece ser que el BC olvidó a los miles de chilenos que desean comprar su primera casa y a los miles de chilenos que trabajan en el sector de la construcción.
Finalmente me pregunto ¿Será legítimo apoyar artificialmente al sector exportador con esta masiva compra de dólares castigando a otros sectores de la economía? Según mi opinión, el BC no tiene derecho en poner en juego la esperanza de miles de chilenos en su casa propia, ni poner en juego tampoco el empleo de miles de obreros del sector construcción con tal de aumentar el tipo de cambio innecesariamente.

IPC y rol del Banco Central [2]

[Publicado, 15/05/2008, Diario Estrategia] La inflación acumulada Enero 2007 a Enero 2008 en alimentos llegó a un 18%. Pero no se sorprenda, es peor. El pan tiene una inflación de un 30%. En el arroz, de un 32%. La leche y los porotos de un 43,8% y un 44,6% respectivamente. En el sector energético el panorama es aterrador. En la electricidad, tenemos una inflación de un 37,3%.
Las explicaciones para este hecho han sido variadas. Muchas apuntaban a problemáticas de corto plazo y con un fuerte componente de oferta. Pero lamentablemente éstas no son las únicas explicaciones. Hay condiciones de demanda interna y externa que predicen que este fenómeno será duradero y persistente. Por ejemplo, Chile acumula un excesivo gasto fiscal con una economía que crece débilmente, lo que ha impulsado la demanda interna. Se suma a esto la creciente demanda de alimentos de los poblados países del Asia. Además no debemos descartar el alto impacto que ha tenido sobre el precio de los commodities la debilidad del dólar y a los efectos sobre sus precios por el proceso de especulación en los mercados de futuros.
Sin lugar a dudas el factor más preocupante es que, claramente este año no se cumplirá la meta de inflación del Banco Central, sino que tampoco se cumplirá su objetivo operacional. Esto desafía al ente emisor a mejorar sus pronósticos y procedimientos y analizar mejor los mercados para lograr controlar la inflación. Esto no se logrará si junto a este claro objetivo, legal y ético, decide simultáneamente influir sobre el tipo de cambio.

IPC y rol del Banco Central [1]

[Publicado, 14/05/2008, El Mercurio de Valparaíso]
El Producto Interno Bruto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la tasa de desempleo son variables económicas que tienen fuerte impacto en la vida de las personas. En particular el IPC actúa como un impuesto hacia los más pobres, dado que ellos no tienen capacidad de proteger su poder de compra cuando este índice aumenta. De ahí la importancia de analizar el IPC en estos últimos meses. ¿Qué diría usted si yo le dijera que la inflación acumulada Enero 2007 a Enero 2008 en alimentos llegó a un 18%? Preocupante, no.
Pero no se sorprenda, es peor. Por ejemplo, el pan tiene una inflación acumulada de un 30%. En el arroz, este aumento ha sido de un 32%. En la leche y los porotos, este incremento ha sido de un 43,8% y un 44,6% respectivamente. En el sector energético el panorama es aterrador. En el gas licuado se ha observado un aumento de un 18% en su precio. En tanto en la electricidad, que pesa un 1,6% en la canasta del INE, tenemos una inflación de un 37,3%. Sin duda no existen en los últimos 15 años meses tan negativos en términos de inflación. Esto sitúa al Banco Central en una dura encrucijada.
Las explicaciones para este hecho han sido variadas. Muchas de ellas apuntaban a problemáticas de corto plazo y con un fuerte componente de oferta, tales como que el alza de los alimentos en Chile fuera producto de las heladas y la sequía; de la caída en la producción de alimentos en diferentes países, y a fuertes aumentos en los costos energéticos. Pero lamentablemente éstas no son las únicas explicaciones. Hay condiciones de demanda interna y externa que predicen que este fenómeno inflacionario será más duradero y persistente. Por ejemplo, Chile acumula un excesivo gasto fiscal en una economía que crece débilmente, lo que ha dado un fuerte impulso a la demanda interna. Se suma a lo anterior la creciente demanda de alimentos de los poblados países del Asia. Además no debemos descartar el alto impacto que ha tenido sobre el precio de los commodities la debilidad del dólar en los mercados internacionales y a los efectos sobre sus precios por el proceso de especulación en los mercados de futuros.
Sin lugar a dudas el factor más preocupante es que, claramente este año no se cumplirá la meta de inflación del Banco Central en torno al 3%, sino que además tampoco cumplirá su objetivo operacional, en términos de que la inflación proyectada se ubique en 3% anual en un horizonte de política en torno a dos años. Esto ya no es solo preocupante, si no que derechamente grave, pues está en juego la credibilidad de una institución clave en la economía chilena. Esto desafía al ente emisor a mejorar sus pronósticos y procedimientos y analizar mejor los mercados, tantos internos como externos. Sin duda, este panorama inflacionario debe obligar al Banco Central a realizar todos los esfuerzos necesarios para lograr controlar el IPC. Esto no se logrará si junto a este claro objetivo, legal y ético, el banco central decide simultáneamente influir sobre el tipo de cambio.