Página principal: En esta sección presento mis columnas de opinion y entrevistas que han sido publicadas en la prensa dede el año 2008-2011.

IPC y rol del Banco Central [1]

[Publicado, 14/05/2008, El Mercurio de Valparaíso]
El Producto Interno Bruto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la tasa de desempleo son variables económicas que tienen fuerte impacto en la vida de las personas. En particular el IPC actúa como un impuesto hacia los más pobres, dado que ellos no tienen capacidad de proteger su poder de compra cuando este índice aumenta. De ahí la importancia de analizar el IPC en estos últimos meses. ¿Qué diría usted si yo le dijera que la inflación acumulada Enero 2007 a Enero 2008 en alimentos llegó a un 18%? Preocupante, no.
Pero no se sorprenda, es peor. Por ejemplo, el pan tiene una inflación acumulada de un 30%. En el arroz, este aumento ha sido de un 32%. En la leche y los porotos, este incremento ha sido de un 43,8% y un 44,6% respectivamente. En el sector energético el panorama es aterrador. En el gas licuado se ha observado un aumento de un 18% en su precio. En tanto en la electricidad, que pesa un 1,6% en la canasta del INE, tenemos una inflación de un 37,3%. Sin duda no existen en los últimos 15 años meses tan negativos en términos de inflación. Esto sitúa al Banco Central en una dura encrucijada.
Las explicaciones para este hecho han sido variadas. Muchas de ellas apuntaban a problemáticas de corto plazo y con un fuerte componente de oferta, tales como que el alza de los alimentos en Chile fuera producto de las heladas y la sequía; de la caída en la producción de alimentos en diferentes países, y a fuertes aumentos en los costos energéticos. Pero lamentablemente éstas no son las únicas explicaciones. Hay condiciones de demanda interna y externa que predicen que este fenómeno inflacionario será más duradero y persistente. Por ejemplo, Chile acumula un excesivo gasto fiscal en una economía que crece débilmente, lo que ha dado un fuerte impulso a la demanda interna. Se suma a lo anterior la creciente demanda de alimentos de los poblados países del Asia. Además no debemos descartar el alto impacto que ha tenido sobre el precio de los commodities la debilidad del dólar en los mercados internacionales y a los efectos sobre sus precios por el proceso de especulación en los mercados de futuros.
Sin lugar a dudas el factor más preocupante es que, claramente este año no se cumplirá la meta de inflación del Banco Central en torno al 3%, sino que además tampoco cumplirá su objetivo operacional, en términos de que la inflación proyectada se ubique en 3% anual en un horizonte de política en torno a dos años. Esto ya no es solo preocupante, si no que derechamente grave, pues está en juego la credibilidad de una institución clave en la economía chilena. Esto desafía al ente emisor a mejorar sus pronósticos y procedimientos y analizar mejor los mercados, tantos internos como externos. Sin duda, este panorama inflacionario debe obligar al Banco Central a realizar todos los esfuerzos necesarios para lograr controlar el IPC. Esto no se logrará si junto a este claro objetivo, legal y ético, el banco central decide simultáneamente influir sobre el tipo de cambio.

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