[Publicado, 15/05/2008, Diario Estrategia] La inflación acumulada Enero 2007 a Enero 2008 en alimentos llegó a un 18%. Pero no se sorprenda, es peor. El pan tiene una inflación de un 30%. En el arroz, de un 32%. La leche y los porotos de un 43,8% y un 44,6% respectivamente. En el sector energético el panorama es aterrador. En la electricidad, tenemos una inflación de un 37,3%.
Las explicaciones para este hecho han sido variadas. Muchas apuntaban a problemáticas de corto plazo y con un fuerte componente de oferta. Pero lamentablemente éstas no son las únicas explicaciones. Hay condiciones de demanda interna y externa que predicen que este fenómeno será duradero y persistente. Por ejemplo, Chile acumula un excesivo gasto fiscal con una economía que crece débilmente, lo que ha impulsado la demanda interna. Se suma a esto la creciente demanda de alimentos de los poblados países del Asia. Además no debemos descartar el alto impacto que ha tenido sobre el precio de los commodities la debilidad del dólar y a los efectos sobre sus precios por el proceso de especulación en los mercados de futuros.
Sin lugar a dudas el factor más preocupante es que, claramente este año no se cumplirá la meta de inflación del Banco Central, sino que tampoco se cumplirá su objetivo operacional. Esto desafía al ente emisor a mejorar sus pronósticos y procedimientos y analizar mejor los mercados para lograr controlar la inflación. Esto no se logrará si junto a este claro objetivo, legal y ético, decide simultáneamente influir sobre el tipo de cambio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario